Si el Panameñismo decide postular candidato propio para la presidencia de la Asamblea, estaría activando una jugada estratégica que busca reconfigurar las fuerzas internas. Aliarse con Vamos y MOCA podría darle los 30 votos necesarios, quedando a solo 6 de la mayoría absoluta.
Pero la pregunta no es solo si llegan a los votos. La verdadera disputa está en quién se queda con el control real de la junta directiva: ¿El Panameñismo pondría al presidente? ¿Vamos exigirá la primera vicepresidencia? ¿MOCA se conformará con la segunda?
El lunes, cuando Vamos defina su postura, veremos si hay humo blanco… o si la fragmentación opositora termina dándole fuerza a otros sectores.
Lo que está claro es que sin acuerdos sólidos y sin liderazgo firme, esa posible mayoría de 30 será solo un espejismo.



