No jueguen con el sentimiento de la gente. En 2024, muchos votaron guiados por el rechazo y el cansancio ciudadano; así como el pueblo da, también puede quitar. Ese es el poder legítimo de la voz popular, y no debemos perderlo de vista.
Las revocatorias de mandato son una herramienta que históricamente ha dado pocos resultados en Panamá, pero no por ello deben ser menospreciadas. Lo que hoy puede parecer un hartazgo pasajero, mañana puede transformarse en fuerza para remover a quienes pierden la confianza ciudadana.
Actualmente, el Tribunal Electoral mantiene 14 iniciativas de revocatoria de mandato contra alcaldes, diputados y representantes, en distintas etapas del proceso. Esta realidad nos recuerda que la participación ciudadana es poderosa y que el voto no termina en las urnas; el pueblo sigue teniendo la última palabra.



