Cox ha cerrado la compra de Iberdrola México por 4.000 millones de dólares, en una operación estratégica que marca un hito en su crecimiento y consolida su presencia en uno de sus mercados clave.
La adquisición incorpora una plataforma energética de gran escala, con más de 2.600 MW de capacidad instalada, una cartera de proyectos de 12.000 MW y una sólida base de más de 500 grandes clientes, lo que posiciona a la compañía como un actor líder en el suministro privado de energía en México.
Además, la operación fortalece el modelo de integración vertical de Cox y su estrategia de expansión en América Latina, región que pasa a ser el principal foco geográfico del grupo. La compañía también destaca el impacto positivo en su perfil financiero, con un aumento significativo en ingresos, EBITDA y generación de caja.
Con este movimiento, Cox refuerza su papel en el desarrollo energético del país y consolida a México como un hub estratégico para su crecimiento futuro.



