En muchas oficinas de Panamá el verdadero dolor de cabeza no es la carga laboral, sino quien está al mando. Un estudio de la plataforma de empleo Konzerta reveló que el 49% de los trabajadores tiene una opinión regular o mala de su jefe, un dato que deja en evidencia el impacto del liderazgo en el ambiente laboral.
Pero hay un dato aún más revelador: el 71% de los empleados admite que alguna vez pensó en renunciar por la relación con su superior.
Las quejas apuntan principalmente al estilo de liderazgo. Casi la mitad de los encuestados (49%) considera que su jefe es demasiado autoritario, mientras 48% dice que no escucha al equipo y 44% siente que no recibe el apoyo necesario para hacer su trabajo. Además, 42% asegura que su esfuerzo no es reconocido y 43% percibe falta de confianza hacia el equipo.
A pesar de estas experiencias, muchos trabajadores creen que podrían hacerlo mejor. El 92% de los talentos en Panamá afirma tener cualidades para convertirse en líder, y muchos aseguran que lo harían para mejorar el clima laboral y apoyar el crecimiento del equipo.
Para especialistas en recursos humanos, un buen liderazgo se nota rápido. El 83% señala que el principal indicador de un buen jefe es un buen ambiente de trabajo, seguido por los resultados del equipo. Sin embargo, el estudio también revela otro problema: el 55% de las empresas no tiene programas para formar líderes, lo que deja a muchos jefes dirigiendo equipos sin la preparación necesaria.
Al final, la pregunta queda sobre la mesa en muchas oficinas: ¿el trabajo cansa… o es el jefe el que empuja a buscar la puerta de salida?



