El presidente José Raúl Mulino fue categórico al advertir que los diputados invitados por Taiwán no representan al Estado panameño y, por lo tanto, no tienen facultad alguna para establecer contactos comerciales con la isla asiática.
El mandatario subrayó que Panamá no permitirá ser arrastrado a una confrontación geopolítica ajena, señalando que “desde Estados Unidos están intentando meternos en un tamborito” en torno a la disputa por Taiwán, una movida que —según dijo— desafía el principio histórico de Una Sola China, política oficial que el país adoptó desde 2017.
Mulino recordó que Panamá mantiene relaciones diplomáticas formales y vigentes con la República Popular China, tras romper lazos con la isla de Formosa hace ocho años, y reafirmó que su gobierno no cederá a presiones externas ni permitirá distorsiones en la conducción de la política exterior panameña.



