Este jueves, en el programa Panamá al Día, tres jóvenes demostraron que las nuevas generaciones no solo tienen voz, sino también una visión clara y compromiso con el país. Liz Abadía, cantautora; Gabriel Ampuria, activista comunitario; y David Rodríguez, arquitecto y universitario, ofrecieron una entrevista que dejó algo más que palabras: dejó esperanza.

Desde sus respectivas trincheras —el arte, la comunidad y el diseño urbano— hablaron con convicción sobre el rol que la juventud puede y debe desempeñar en la transformación social. Y lo hicieron con conocimiento, pasión y propósito.
No se trata de utopías. Se trata de realidades que ya están construyendo. Liz, a través de la música con valores. Gabriel, desde la acción directa en las comunidades. David, proponiendo ciudades más humanas y sostenibles. Cada uno está demostrando que el cambio no empieza en la cima del poder, sino en cada calle, escuela o barrio donde se actúe con liderazgo y conciencia.
El mensaje fue contundente: los jóvenes no quieren que les den espacio; lo están creando. No piden permiso para participar, se involucran. No esperan a que las cosas cambien, las están cambiando.
Panamá necesita más que discursos: necesita acción. Y estos jóvenes son prueba viva de que la energía transformadora ya está en marcha. Ahora nos toca a todos no estorbarla, sino acompañarla.




